Un juzgado condenó a 28 años de prisión a José Eduardo Chalá Franco, el taxista acusado de arrollar a once personas en el barrio Santa Rita, en la localidad de San Cristóbal, cuando conducía bajo los efectos del alcohol y a exceso de velocidad.
El fallo lo halló responsable de los delitos de tentativa de homicidio y lesiones personales, al considerar probada su participación en el atropellamiento masivo ocurrido el 8 de noviembre de 2025. La sentencia se relaciona con las graves afectaciones que sufrieron los sobrevivientes del hecho.
La tragedia dejó una adolescente de 15 años muerta y otras nueve personas gravemente heridas. Según la investigación de la Fiscalía, el conductor perdió el control del vehículo y embistió a varias personas que se encontraban en la vía pública. Las autoridades establecieron que presentaba grado tres de alcoholemia, uno de los niveles más altos que contempla la legislación colombiana.
El caso, sin embargo, no está completamente cerrado. Chalá Franco aceptó su responsabilidad por la tentativa de homicidio y las lesiones personales, pero no aceptó el cargo de homicidio relacionado con la muerte de la menor. Por esa razón, ese proceso continúa su curso y será un juez quien determine, en una etapa posterior, si existe responsabilidad penal por el fallecimiento de la adolescente.
El conductor permanece privado de la libertad en un establecimiento carcelario.





