La detención del exalcalde del municipio Torres, Javier Oropeza, volvió a poner sobre la mesa las denuncias de persecución contra dirigentes políticos en Venezuela. El dirigente fue detenido este jueves por funcionarios de la policía del estado Lara cuando salía de una entrevista en la sede del diario El Informador, en Barquisimeto.
Oropeza había regresado al país el miércoles 16 de septiembre junto con su familia, después de permanecer más de dos años en el exilio en España. Hasta el momento, según la información suministrada, se desconoce el motivo de su detención.
Horas antes del procedimiento policial, el exalcalde había ofrecido declaraciones públicas en las que informó que acudió al Palacio de Justicia acompañado por su esposa y por el dirigente Jesús Guillermo López. Allí, según explicó, se acogieron a la Ley de Amnistía y obtuvieron el sobreseimiento de sus causas judiciales.
El exalcalde también denunció restricciones sobre su patrimonio, entre ellas la confiscación de dos fincas y la incautación de las sedes de los medios El Caroreño y El Diario de Lara. Además, señaló que la Contraloría General de la República le impuso una inhabilitación de 15 años.
La organización Un Mundo Sin Mordaza denunció la detención como arbitraria y sostuvo que el procedimiento ocurrió después de las declaraciones públicas de Oropeza sobre el sobreseimiento de su causa.
La organización afirmó que el caso evidencia, según su interpretación, el uso del aparato policial e institucional contra líderes locales y actores políticos, y exigió respeto al debido proceso y la libertad de Oropeza.





