Las autoridades aeronáuticas descartaron la posibilidad de un atentado en el accidente de la aeronave de Satena ocurrido en Norte de Santander, que dejó un saldo de 15 personas fallecidas.
Tanto la ministra de Transporte como el director de la Aeronáutica Civil coincidieron en afirmar que no existen indicios de acciones externas que pudieran haber provocado el siniestro.
La ministra María Fernanda Rojas fue enfática al señalar que las investigaciones preliminares no apuntan hacia un atentado.
“Adelantaron que no hay indicios de atentados”, afirmó la funcionaria durante su visita a Cúcuta, donde entregó los primeros detalles de la investigación junto al director de la Aeronáutica Civil, Luis Alfonso Martínez.
El presidente de Satena, general Óscar Zuluaga, reforzó esta versión al confirmar que durante la comunicación sostenida con los tripulantes de la aeronave no se reportó ninguna condición externa en materia de seguridad.
Zuluaga explicó que el intercambio de información entre la tripulación y la torre de control transcurrió con normalidad. “Durante la comunicación que se sostuvo con los tripulantes de la aeronave nunca se reportó una emergencia”, indicó el presidente de Satena.
El análisis de la caja negra, que ya se encuentra en manos de la Aeronáutica Civil, será fundamental para determinar con exactitud qué ocurrió durante el vuelo. Las grabaciones de las conversaciones del equipo de tripulación permitirán a los investigadores reconstruir los últimos momentos antes del accidente.
La ministra Rojas fue clara al señalar que las autoridades no manejarán hipótesis hasta que concluyan las investigaciones pertinentes. Los reportes de la torre de control del aeropuerto Aguas Claras de Ocaña también serán revisados como parte del proceso investigativo para esclarecer las causas del trágico suceso.








