El presidente Gustavo Petro se pronunció nuevamente sobre el escándalo que involucra a Juliana Guerrero y su hermana, señaladas de liderar una presunta red de contratación irregular al interior del Gobierno nacional. El mandatario pidió a ambas denunciar formalmente a los empresarios que, según afirmó, habrían buscado corromperlas, devolver cualquier dinero recibido y colaborar con la justicia.
Petro sostuvo que el propósito de esos empresarios no se cumplió porque, según dijo, su gobierno ha construido barreras contra la corrupción, y afirmó que espera que estas sean “fuertes”. El mandatario también se refirió a Juliana Guerrero en términos personales, calificándola como una posible “gran dirigente juvenil” que, a su juicio, libró una tensión interna entre esa vocación y el mundo tradicional del poder.
El presidente reiteró que ni Juliana ni su hermana tienen vínculo laboral con el Gobierno y expresó su expectativa de que ambas reflexionen y colaboren para señalar a los responsables de actos de corrupción. Aseguró además que su administración ha actuado con firmeza frente a hechos similares, citando el caso de Olmedo, en el que dijo que se logró resarcir la totalidad de los recursos públicos comprometidos.
En un segundo mensaje, Petro respondió a señalamientos relacionados con su cercanía a distintas mujeres, afirmando que su cercanía política “no la mido por la belleza sino por la coherencia” y pidiendo no malinterpretar sus declaraciones. El mandatario aseguró que no mezcla la sexualidad con el trabajo ni permite que esta incida en sus decisiones políticas, aunque reconoció haberse equivocado en la confianza depositada en algunas personas, atribuyéndolo a lo que calificó como redes de lealtad construidas sobre intereses ilegítimos dentro del poder en Colombia.








