La Defensoría del Pueblo expresó su profunda preocupación por el atentado con explosivos perpetrado en la madrugada de este sábado contra el Comando del Departamento de Policía de Norte de Santander, en Cúcuta, que dejó un saldo de 11 uniformados y tres civiles heridos, además de generar momentos de zozobra entre la ciudadanía.
Según el organismo, la detonación de un carro bomba en plena zona urbana evidencia una escalada de violencia que incrementa los riesgos para la población civil de la región.
La entidad precisó que este atentado se suma a otros dos hechos violentos registrados durante la presente semana en el departamento: un ataque dirigido contra el mayor de la Policía en el municipio de Puerto Santander, mientras se desplazaba hacia Cúcuta, y una segunda agresión contra el coronel de la Policía de Norte de Santander en el sector conocido como Curva Los Bananos, en la vía Zulia-Sardinata.
La Defensoría recordó que el derecho a la vida debe prevalecer siempre y advirtió que, cuando las operaciones se dirigen contra la Fuerza Pública, las partes en conflicto están obligadas a respetar los principios de humanidad, precaución y proporcionalidad. El organismo instó a los grupos armados ilegales a cesar toda acción violenta y a respetar a la población civil, sus bienes y la infraestructura indispensable para las comunidades.
La entidad hizo un llamado a las autoridades nacionales, departamentales y locales para que refuercen las medidas de prevención, protección y respuesta ante los riesgos que enfrenta Norte de Santander, con especial atención a comunidades, líderes sociales y defensores de derechos humanos. También pidió a las autoridades competentes adelantar con celeridad las investigaciones que permitan esclarecer los hechos y prevenir nuevas afectaciones, en momentos en que se aproximan eventos institucionales de relevancia nacional.








