La Defensoría del Pueblo emitió este jueves una advertencia frente a la posible llegada del fenómeno de El Niño al país y recordó que, con o sin la ocurrencia de ese evento climático, el Estado tiene la obligación de prevenir riesgos y reducir las condiciones de exposición y vulnerabilidad de la población ante amenazas previsibles y recurrentes.
El organismo de control destacó una cifra que dimensiona la fragilidad climática del territorio: cerca del 85% de los eventos generadores de desastres en Colombia están asociados a factores climáticos, en contraste con un promedio global cercano al 49%. Esa brecha convierte al país en uno de los territorios más expuestos del mundo a este tipo de amenazas.
La Defensoría precisó que la ausencia de acciones oportunas para prevenir y mitigar riesgos constituye una grave vulneración de derechos fundamentales, especialmente cuando el Estado dispone de recursos avanzados capaces de anticipar situaciones derivadas de fenómenos climáticos como El Niño.
Frente a esa realidad, el organismo exigió a las autoridades nacionales y territoriales fortalecer la planificación, la coordinación interinstitucional y la implementación de acciones preventivas que garanticen los derechos a la vida, la salud, el acceso al agua y los servicios esenciales.
La vulnerabilidad climática del país se agrava por su ubicación geográfica. Colombia forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja de 40.000 kilómetros de extensión que concentra un número importante de terremotos en el mundo, lo que expone al territorio a riesgos adicionales como sismos, tsunamis y actividad volcánica, independientemente de los fenómenos meteorológicos.










