Las primeras dos semanas de mayo dejaron cifras de temperatura sin precedentes en varias ciudades colombianas, en medio de una reducción sostenida de las lluvias y una probabilidad creciente de que el fenómeno de El Niño se consolide antes de que termine el año. Así lo advirtieron el Ideam, el Ministerio de Ambiente y la UNGRD en un reporte conjunto que encendió las alarmas para todo el territorio nacional.
El Caribe concentró los registros más extremos. Valledupar marcó 38.4 °C, con una anomalía de 4.2 grados por encima de su promedio histórico, mientras que Santa Marta llegó a 37.2 °C, superando su media en 4.0 °C.
San Andrés quebró su propio récord histórico al alcanzar 33.7 °C. En la región Andina, Barrancabermeja reportó la anomalía más alta del interior del país, con 4.4 °C sobre su promedio, y ciudades como Medellín y Bogotá encadenaron varios días consecutivos por encima de sus temperaturas habituales. Quibdó, Yopal y Puerto Carreño, en el Pacífico y la Orinoquía, también registraron incrementos cercanos a los 4 °C.
El calor extremo disparó las alertas por incendios forestales: de 7 registros pasaron a 90 en apenas dos semanas, más de la mitad concentrados en La Guajira y Magdalena.
El director de la UNGRD, Carlos Carrillo, llamó a activar planes de contingencia ante posibles sequías y desabastecimiento hídrico, especialmente hacia finales del año. Las proyecciones elevan la probabilidad de El Niño del 62 % al 82 % para el trimestre mayo-junio-julio, con una posible consolidación del 96 % en diciembre.









