El presidente Abelardo De La Espriella informó un balance de operativos contra grupos armados ilegales y sus fuentes de financiación en varias regiones del país, con resultados en los municipios cordobeses de Tierralta y Ayapel.
En Tierralta (Córdoba) y Santa Fe de Antioquia, la Policía capturó a cinco integrantes del Clan del Golfo. En Ayapel, la institución destruyó 26 motobombas y ocho clasificadoras usadas en minería ilegal.
En Tibú, Norte de Santander, el Ejército capturó a cinco integrantes de la estructura 33 y les incautó un arma larga, tres armas cortas y munición. En Sardinata, en el mismo departamento, la Policía destruyó de manera controlada 100 artefactos explosivos atribuidos al ELN.
En Florencia, Caquetá, dos integrantes de la estructura “Raúl Reyes” se sometieron a la justicia y entregaron tres armas largas, un dron y tres artefactos explosivos para drones.
El golpe de mayor cuantía se produjo en Chaparral y Coyaima, Tolima, donde la Dirección de Carabineros intervino cinco unidades de minería ilícita sobre el río Saldaña. Allí destruyó seis excavadoras, cuatro dragas tipo buzo, ocho motobombas y tres motores industriales, por $3.198 millones.
Según el mandatario, esas unidades podían extraer mensualmente oro por cerca de $4.000 millones y aportaban unos $599 millones mensuales en cobros extorsivos al frente Gerónimo Galeano, alineado al EMC.





