El presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunció una reestructuración de la Presidencia de la República que contempla la eliminación de consejerías, agencias y otras dependencias cuyas funciones, según afirmó, ya son desarrolladas por ministerios y entidades del Gobierno Nacional.
La medida hace parte de la reorganización administrativa prevista para el periodo 2026-2030.
Durante su declaración, explicó que la Presidencia operará como un centro de coordinación ejecutiva con una estructura orientada a resultados.
Indicó que la reforma busca reducir la burocracia mediante el traslado de competencias a entidades con mandato legal, con el propósito de fortalecer la rendición de cuentas y evitar la duplicidad de funciones.
De la Espriella señaló que la reestructuración permitirá eliminar cerca de 229 cargos y proyectó un ahorro aproximado de 10.000 millones de pesos al año.
Precisó que esos recursos serán dirigidos a programas para la ciudadanía y sostuvo que la reorganización pretende consolidar un Estado más especializado y con mayor presencia en las regiones.
El mandatario electo informó que la Consejería para las Regiones cambiará su estructura y pasará a convertirse en una Gerencia de las Regiones, encargada de coordinar la relación entre el Gobierno Nacional, gobernadores y alcaldes, además de hacer seguimiento a los compromisos adquiridos con los entes territoriales.
También anunció la eliminación de otras consejerías y agencias de la Presidencia, cuyas responsabilidades serán asumidas por distintos ministerios, con el fin de mantener esas funciones dentro de la estructura institucional del Gobierno Nacional.





