Cientos de productores de frijol del Bajo Sinú enfrentan una grave crisis por el represamiento de la cosecha, la caída drástica de los precios y la falta de compradores, situación agravada por las lluvias que afectaron la calidad del grano.
Jesús Madera, agricultor de la zona de El Carito, reveló que las fuertes precipitaciones de los últimos días mancharon y dañaron directamente los cultivos. “El agua lo ha afectado directamente porque es un producto que se mancha con el agua y el agricultor, pues ahí está generando mucha pérdida”, explicó en diálogo con La FM Montería.
La crisis abarca poblaciones desde Los Monos, jurisdicción de Lorica, hasta La Peinada, Rodeíto, La Subida, Tierraltica, Los Morales, El Carito, El Bongo y La Culebra en el municipio de Cotorra, extendiéndose por áreas aledañas a la Ciénaga Grande y municipios como San Pelayo y Cereté.
Precios en mínimos históricos
El precio actual del frijol oscila alrededor de 2.400 pesos por kilogramo, equivalente a dos millones cuatrocientos mil pesos la tonelada, un valor que representa menos de la mitad del registrado en años anteriores.
“Hay años que hemos vendido fríjol a 4.500, hasta 4.000, a 4.200, a 3.800 con relación al precio que tiene el producto este año. Es una baja muy fuerte porque estamos prácticamente trabajando a pérdida”, señaló Madera.
Los pequeños agricultores tienen el producto almacenado en sus casas sin poder venderlo. “No tenemos de pronto la persona que lo adquiera, que lo quiera. No hay compradores, no hay compradores en estos momentos”, lamentó el productor.
Llamado a empresas y autoridades
Los cultivadores hacen un llamado urgente a las empresas de compra y venta de granos para que adquieran la cosecha. “Que se pongan la mano en el corazón y que ellos directamente vengan y negocien con uno, así sea de pronto a un precio más bajo o ajustable a la calidad del producto”, solicitó Madera.
El agricultor también pidió comprensión a las agropecuarias que facilitan créditos e insumos. “Ellos no deberían rechazar el producto, por lo menos que le colaboren a quienes en verdad ellos le están haciendo crecer la empresa, porque nosotros, los pequeños productores, los campesinos, compramos los productos de la empresa agrícola”, argumentó.
Pese a la afectación por lluvias, los productores aseguran que el frijol “está bueno, que no está malo, es un producto que sirve para el consumo”. Destacan que se trata de una proteína de excelente calidad que reemplaza la carne.
El Bajo Sinú es reconocido como una de las principales despensas agrícolas del departamento de Córdoba, lo que hace más preocupante la situación actual que amenaza la economía de centenares de familias campesinas.
Los productores esperan que las autoridades municipales, departamentales y nacionales adopten políticas que permitan comprarles a buen precio y evitar que la cosecha se pierda completamente, especialmente cuando se aproxima la Semana Santa, época de alto consumo de esta leguminosa.









