Embalse de Urrá logró contener gigantesca creciente aguas arriba

Montería. El pasado 10 de mayo se registró en la parte alta del embalse de Urrá, una creciente con caudales sostenidos de agua superiores los 1000 metros cúbicos por segundo (m3/s) y con un pico en horas de la noche de hasta 1618 m3/s. De acuerdo con el ingeniero Rafael Piedrahita León, desde hace tres años no se registraba una creciente de esa magnitud y de no existir el embalse, tal cantidad de agua habría ocasionado grandes estragos en las...


Montería. El pasado 10 de mayo se registró en la parte alta del embalse de Urrá, una creciente con caudales sostenidos de agua superiores los 1000 metros cúbicos por segundo (m3/s) y con un pico en horas de la noche de hasta 1618 m3/s.

De acuerdo con el ingeniero Rafael Piedrahita León, desde hace tres años no se registraba una creciente de esa magnitud y de no existir el embalse, tal cantidad de agua habría ocasionado grandes estragos en las poblaciones ribereñas, arrasando con centenares de hectáreas de cultivos.

“Sin con 800 metros cúbicos de agua se alcanza a inundar la Ronda del Sinú, con un caudal de 1600, el agua habría logrado incluso entrar por la calle 41”, explicó el ingeniero Piedrahita.

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Además, el día 11 de mayo los caudales aportantes al embalse continuaron siendo altos, aunque inferiores a los presentados el día anterior.

La situación descrita anteriormente pasó inadvertida para las poblaciones ubicadas aguas abajo de la hidroeléctrica Urrá, al igual que también pasaron desapercibidos los muy bajos aportes al embalse en las fases más críticas del fenómeno El Niño.

Adicionalmente, el embalse logró regular las descargas al Sinú, durante las épocas críticas del Fenómeno de El Niño, garantizando el agua para la captación de los acueductos y uso cotidiano, lo que permitió incrementar, para todos los usos, la oferta hídrica del Sinú aguas abajo del embalse.

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Operación en invierno

Embalse-02

Si en época de verano se incrementa la oferta hídrica del Sinú, en invierno se logran controlar efectivamente las crecientes que se generan en su cuenca alta.

Es así como a la fecha se han controlado en el embalse en su totalidad, desde el 2000, año en el que inició la operación de la hidroeléctrica, 241 crecientes con caudales superiores a 700 m3/s, y en 15 crecientes, que no han podido ser controladas totalmente, las descargas al Sinú han sido notablemente inferiores a los valores máximos de las mismas, informó la hidroeléctrica.



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