La Contraloría General de la República emitió una advertencia formal a la Superintendencia Nacional de Salud sobre el deterioro crítico y sostenido de las EPS sometidas a intervención forzosa administrativa, tras evidenciar que las medidas adoptadas no han logrado estabilizar el sistema y que los pasivos de estas entidades aumentaron drásticamente desde que comenzaron las intervenciones.
El órgano de control identificó incumplimientos en los indicadores financieros y jurídicos de las EPS Coosalud, Famisanar, Capresoca, Savia Salud, Asmet Salud, Emssanar y SOS, situación que genera riesgos sobre su sostenibilidad y compromete directamente la prestación del servicio de salud a sus afiliados.
La Contraloría también advirtió sobre Nueva EPS, que no cuenta con estados financieros certificados, lo que impide validar su información financiera y profundiza la opacidad sobre su situación real.
El análisis del ente de control concluye que, bajo la administración de la Superintendencia, las EPS intervenidas no lograron una mejora estructural en sus indicadores y mantienen condiciones que reflejan un deterioro progresivo, contrario al objetivo que justificó las intervenciones.
Ante los hallazgos, la Contraloría General de la República convocará la próxima semana a la Superintendencia Nacional de Salud y a las EPS bajo intervención a una mesa de trabajo para presentar los principales hallazgos de la advertencia y realizar seguimiento a las medidas que se adopten frente a los riesgos identificados.










