Según el informe anual de la Red Global contra las Crisis Alimentarias (GNAFC) en colaboración con la FAO y otras agencias de la ONU, Colombia ha sido incluida por primera vez en la lista de países con inseguridad alimentaria aguda.
Esta situación afecta especialmente a la población residente, donde el 3% se enfrenta a graves niveles de inseguridad alimentaria aguda, sobre todo en las zonas rurales debido a los bajos ingresos y la alta vulnerabilidad a los fenómenos meteorológicos externos.
El documento destaca que Colombia, a pesar de ser considerado un país de ingresos medios o altos con una alta capacidad gubernamental, enfrenta uno de los niveles más altos de pobreza, desigualdad de ingresos e informalidad laboral en la región.
En total, 1.3 millones de personas en Colombia enfrentaron graves niveles de inseguridad alimentaria aguda, mientras que el 62% de la población migrante o refugiada, aproximadamente 2.9 millones de personas, también sufrieron este fenómeno en el país.
La situación más grave se registra en Haití, el país más afectado por la crisis alimentaria en la región, donde el 49% de la población total enfrentó esta situación en 2023. Factores como la persistente inseguridad, la violencia de las pandillas, los altos precios de los alimentos y las condiciones climáticas extremas contribuyen a esta crisis.
Aunque algunos países de Centroamérica como Honduras, Guatemala y El Salvador experimentaron una disminución moderada en el número de personas afectadas, América Latina enfrenta una importante crisis de desplazamiento, con aproximadamente 12 millones de personas obligadas a emigrar por la fuerza en la región.
El informe también destaca las dificultades de acceso a un empleo estable y las condiciones climáticas extremas como El Niño como principales motivos que contribuyen a la inseguridad alimentaria en la región.






