Un total de 22 personas fueron capturadas en cinco departamentos del país en la Operación Hexano. La ofensiva fue adelantada en conjunto por la Policía Nacional, las Fuerzas Militares y la Fiscalía General de la Nación, y desarticuló una red dedicada al robo y la venta ilegal de combustible.
Según las autoridades, la organización se habría apoderado de cerca de un millón de galones de hidrocarburos entre enero de 2025 y septiembre de 2026. Las pérdidas económicas que dejó esta actividad superan los 1.200 millones de pesos.
Las ganancias del combustible robado habrían ido a parar a las finanzas de grupos armados ilegales como el ELN, Los Pachenca y el Clan del Golfo. Para estas estructuras, el robo de hidrocarburos es una fuente constante de recursos.
La investigación también alcanzó a quienes apoyaban a la banda. Entre los señalados figuran presuntos funcionarios acusados de filtrar información privilegiada a la organización para facilitar los robos y burlar los controles de las autoridades.
El presidente Abelardo de la Espriella celebró el resultado en sus redes sociales y lo calificó como un golpe contundente contra las mafias que roban hidrocarburos. El mandatario aseguró que en su gobierno se hace respetar la ley y se protege el patrimonio de los colombianos. También le expresó todo su respaldo a la Fuerza Pública.
Con esta operación, las autoridades buscan frenar uno de los delitos que más afectan la infraestructura energética del país y que más dinero les deja a los grupos armados ilegales.





