Reducir los tiempos de desplazamiento hacia las aulas se convirtió en uno de los principales objetivos de la apuesta educativa impulsada por la Gobernación de Córdoba con la asignación de 4.000 bicicletas a estudiantes de zonas rurales, una medida que busca enfrentar una de las barreras más frecuentes para asistir al colegio: la distancia.
El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, señaló que en distintas zonas del departamento hay niños y jóvenes que deben caminar entre una y tres horas para llegar a clases, una realidad que afecta la asistencia y eleva el riesgo de deserción escolar.

La movilidad diaria representa una dificultad para estudiantes que viven en veredas y corregimientos donde no opera transporte público o donde las rutas disponibles no conectan de forma directa con las instituciones educativas.
Desde el sector educativo, el rector Wilson Chamorro Niebles confirmó que muchos alumnos deben cubrir largos trayectos desde zonas rurales hasta la cabecera municipal para asistir a clases, lo que incrementa costos y dificulta la puntualidad.

El beneficio de contar con bicicleta apunta a reducir tiempos de recorrido, facilitar la llegada a tiempo a las jornadas académicas y disminuir gastos de transporte para las familias, en especial en comunidades con limitaciones de conectividad vial.
La Secretaría de Educación de Montería también precisó que uno de los criterios para definir beneficiarios fue la distancia entre la vivienda y el colegio, priorizando a estudiantes cuya ruta permita un uso funcional de este medio de transporte.









