El ministro del Interior, Armando Benedetti, reaccionó con duras críticas tras la decisión de la Corte Constitucional de suspender provisionalmente la emergencia económica decretada por el presidente Gustavo Petro.
“No hay derecho. Al suspender provisionalmente la Emergencia Económica se está protegiendo a los megarricos”, afirmó el funcionario en sus declaraciones públicas.
Benedetti explicó que la emergencia económica fue declarada por dos razones principales. La primera es el déficit fiscal, donde hay más gastos que ingresos en las finanzas públicas. La segunda, según el ministro, es un déficit de riesgo que significa que no hay recursos para pagar la deuda pública.
“La deuda se debe pagar por Constitución, lo mismo que los temas de Seguridad Social”, argumentó el jefe de la cartera política para justificar la medida del Ejecutivo.
El ministro planteó que ahora el debate se centra en quién asumirá el costo de la crisis económica. Según su visión, el Gobierno buscaba que fueran los más ricos quienes pagaran a través de los impuestos de la emergencia económica.
“¿Luego aquí lo que está en el debate es quién paga la crisis, si los más ricos como queríamos nosotros con la emergencia económica o lo terminan pagando los sectores más vulnerables?”, cuestionó Benedetti.
El funcionario advirtió que sin la emergencia económica no habrá recursos para el desarrollo de las políticas públicas sociales, lo que afectaría a las poblaciones más vulnerables del país.
“Al acabar la emergencia social, la Corte Constitucional hoy está protegiendo a los más ricos, a los que más tienen. Entre 3.000 y 104.000 millones de pesos”, señaló el ministro del Interior.
Benedetti concluyó sus declaraciones preguntando: “¿No hay derecho que esto haya pasado?”, mostrando su molestia por la decisión del alto tribunal que suspendió los efectos del decreto presidencial.
Esta reacción se suma a los anteriores señalamientos que el ministro había hecho contra los magistrados de la Corte Constitucional, a quienes llamó “politiqueros” días antes de conocerse el fallo definitivo.











