El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, lanzó una advertencia sobre las consecuencias económicas del incremento salarial propuesto por el gobierno para el próximo año. Según el funcionario, si el salario mínimo aumenta un 11%, controlar la inflación será una tarea mucho más compleja.
Villar explicó que la economía colombiana está dando muestras de un exceso de demanda. En términos sencillos, esto significa que el crecimiento acelerado podría terminar presionando los precios y encareciendo el costo de vida para los ciudadanos.
La postura del banco emisor generó una respuesta inmediata del presidente Gustavo Petro, quien desmintió los argumentos del gerente. El mandatario rechazó que el aumento salarial sea el causante de presiones inflacionarias y apuntó hacia otras causas.
“La tasa de inflación se reduce señor Leonardo, acabando la especulación del gas y bajando la tasa de interés real de la economía”, declaró Petro, quien además cuestionó que la junta directiva haya mantenido elevadas las tasas de interés durante buena parte del año.
El jefe de Estado acusó a la autoridad monetaria de no tener una conducta respetuosa con el gobierno ni con la economía del país. También criticó lo que considera un beneficio directo a los grandes poseedores de deuda pública mediante el incremento en las tasas de interés de los bonos.
Para el presidente, pretender que los trabajadores paguen las consecuencias del ajuste económico resulta inaceptable. “Los trabajadores no van a pagar el déficit fiscal de Colombia que creó Duque antes y la comisión tercera del senado ahora, al lado de la junta directiva del Banco de la República”, expresó.
El debate sobre el salario mínimo de 2026 evidencia visiones opuestas entre el Ejecutivo y la autoridad monetaria sobre cómo manejar la economía nacional.





