La Policía Metropolitana selló durante tres jornadas dos locales comerciales ubicados en el barrio Alfonso López, al sur de la ciudad, por incumplir el decreto municipal sobre niveles de sonido permitidos en la zona.
Los establecimientos Picotera y Caribeño Terrazas Club recibieron la sanción después de múltiples quejas de vecinos afectados por la contaminación auditiva. Ambos lugares utilizaban pickups de alta potencia que alteraban la tranquilidad de los residentes del sector.
Las autoridades habían notificado previamente a los propietarios para reducir el volumen. Aunque los negocios funcionaban en espacios cerrados, el nivel sonoro traspasaba las instalaciones y perturbaba el descanso de la comunidad circundante durante horarios nocturnos.
La intervención ocurrió en horas de la tarde del domingo, cuando personal uniformado verificó la persistencia de las molestias reportadas. Los uniformados aplicaron el Código de Convivencia Ciudadana junto con las disposiciones establecidas por la Alcaldía Municipal.
Este operativo se suma a otras medidas implementadas contra locales que violan normas de convivencia. La regulación sobre eventos musicales en vía pública ha mostrado resultados positivos en la disminución de riñas y confrontaciones violentas asociadas con estas actividades.
Las mini papayeras que anteriormente generaban disturbios en diferentes barrios han reducido considerablemente tras las restricciones impuestas.
Los propietarios de locales comerciales deben ajustarse a los horarios y límites sonoros establecidos para evitar sanciones administrativas. La normativa busca equilibrar el desarrollo de actividades económicas con el derecho al descanso de los residentes urbanos.









