La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) puso a disposición de las ciudades capitales del país el “Radar de Afectaciones”, una nueva herramienta digital con inteligencia artificial diseñada para convertir la información oficial sobre los daños ocasionados por el terremoto del pasado 10 de agosto en análisis territoriales claros y útiles para la toma de decisiones durante las etapas de atención, recuperación y reconstrucción.
Según explicó Asocapitales, la plataforma parte de un principio fundamental: la información pertenece a las ciudades y proviene de sus fuentes oficiales. Cada alcaldía contará con acceso privado desde el cual podrá consultar, ver y analizar exclusivamente los datos reportados por su propio municipio.
A partir de las bases de datos suministradas por las administraciones locales, el Radar utiliza inteligencia artificial para apoyar procesos de depuración, validación, georreferenciación, clasificación y análisis de los registros, lo que permite organizar grandes volúmenes de información, identificar patrones territoriales, detectar concentraciones de daños y facilitar la priorización de las afectaciones que requieren mayor atención.
La herramienta no se limita al análisis de viviendas, sino que permite construir una visión integral de las afectaciones territoriales, al clasificar y analizar registros relacionados con viviendas, comercios, edificaciones institucionales e infraestructura. A través de un tablero territorial, las alcaldías pueden consultar el número total de predios afectados, su ubicación geográfica, el estado y nivel de criticidad de cada registro, así como la distribución de los daños por barrios y sectores.
Asocapitales precisó que la inteligencia artificial fortalece la capacidad de análisis de las ciudades, pero no reemplaza la valoración técnica ni las decisiones de las autoridades y profesionales competentes, y que la plataforma tampoco sustituye ni duplica los sistemas o mecanismos oficiales de reporte de las entidades territoriales. El procesamiento y organización de los datos se realiza de acuerdo con los criterios técnicos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La asociación señaló que el valor del Radar está en permitir que los gobiernos locales pasen del dato aislado a una lectura territorial consolidada de sus afectaciones, con el fin de priorizar con mayor claridad las necesidades de las comunidades y sustentar las decisiones y gestiones requeridas durante los procesos de recuperación y reconstrucción.





