La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, Asocapitales, rechazó este jueves el atentado perpetrado en Cali y advirtió que se trata del octavo hecho de esa naturaleza registrado en la ciudad entre enero y marzo de 2026, una cifra que evidencia una amenaza persistente y en escalada que exige una respuesta proporcional a su gravedad.
La organización también alertó sobre el método utilizado en el ataque: la utilización de un bus escolar como instrumento de terror, hecho que calificó como una grave vulneración a la dignidad humana y a los principios fundamentales que deben regir la convivencia en el país.
Asocapitales ubicó el atentado en un contexto más amplio de deterioro de la seguridad urbana en las ciudades capitales colombianas. El gremio señaló que las metrópolis del país enfrentan presiones crecientes en materia de seguridad y que resulta indispensable avanzar hacia una respuesta de Estado articulada, con acciones sostenidas en inteligencia, investigación y control territorial.
Esa exigencia apunta directamente al Gobierno Nacional, al que el gremio de alcaldes capitales le pide una coordinación efectiva entre las distintas instituciones de seguridad para frenar la escalada de violencia que afecta a Cali y otras ciudades del país.
Asocapitales expresó su solidaridad con la ciudad de Cali y con los miembros de la Fuerza Pública afectados por el ataque, y reiteró su respaldo al alcalde Alejandro Eder en el ejercicio de su liderazgo frente a una situación que pone a prueba la capacidad institucional de la capital vallecaucana para responder a una amenaza criminal que no cede.






