El río Sinú mantiene un comportamiento estable en la capital cordobesa, con mediciones que oscilan alrededor de 5,76 metros durante las últimas horas, descartando un incremento en su caudal principal.
Así lo informó el alcalde Hugo Kerguelen García, quien precisó que las inundaciones actuales no provienen directamente del afluente principal.
Las afectaciones que sufren diversos barrios de la margen izquierda tienen su origen en las rupturas registradas en Las Palomas y Guasimal. Las aguas provenientes de estos puntos se desbordaron hacia terrenos bajos y ahora impactan sectores urbanos de la ciudad.
Los equipos técnicos concentran sus esfuerzos en contener estos caudales desbordados para evitar que confluyan nuevamente con el río, situación que agravaría considerablemente la emergencia. El mandatario local destacó el trabajo permanente que realizan las cuadrillas en los puntos más críticos.
Desde la Central Hidroeléctrica Urrá I continúa la evacuación de importantes volúmenes de agua, aunque con tendencia decreciente.
El embalse dejó de acumular líquido, factor que disminuye la posibilidad de un aumento repentino aguas abajo. No obstante, las autoridades mantienen vigilancia constante sobre este aspecto.
Para la noche del viernes y la madrugada del sábado, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) pronostica precipitaciones de ligeras a moderadas. Aunque no representan lluvias extremas, en suelos saturados cualquier precipitación adicional incrementa el riesgo.





