El gas atrapado en lutitas equivale a 97 veces las reservas probadas de Colombia, y el petróleo de esas mismas rocas cuadruplica las de crudo. Así lo planteó Nelson Castañeda Barbour, presidente ejecutivo de Campetrol, durante la apertura de la IX Cumbre del Petróleo, Gas y Energía, este miércoles en Cartagena, Bolívar.
Según las cifras que presentó el líder del gremio, basadas en un estudio de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), los yacimientos no convencionales (YNC) guardan 8.234 millones de barriles de crudo, es decir, 4,1 veces las reservas probadas. Ocho cuencas sedimentarias del país tienen potencial para este tipo de desarrollo.
El Valle Medio del Magdalena concentra el mayor volumen: entre 4 y 13 teras de pies cúbicos de gas y entre 4.000 y 7.000 millones de barriles equivalentes en líquidos. En Cesar-Ranchería, el cálculo supera los 10 teras de pies cúbicos de gas.
Para convertir ese potencial en producción, Campetrol pidió al Congreso aprobar una ley habilitante con una regalía diferencial equivalente al 60 % de la que rige hoy. La propuesta incluye contratos de estabilidad jurídica y fiscal de largo plazo para atraer operadores de talla mundial.
El gremio también solicitó al Gobierno Nacional un documento CONPES con metas, plazos y responsables, que unifique las normas técnicas y ambientales y avance por fases con gestión progresiva del riesgo.
Como tercer punto, planteó una ronda de asignación exclusiva para no convencionales en los bloques más promisorios del Magdalena Medio y Cesar-Ranchería.
La presentación tomó como referencia a Argentina, donde el 71 % del crudo provino de no convencionales en julio de 2026.
Campetrol reconoció dos avances recientes. El 26 de septiembre, el presidente Abelardo de la Espriella anunció que reactivará la exploración, los nuevos contratos y el fracking con responsabilidad ambiental. El 5 de octubre, el Comité Intersectorial de Hidrocarburos incluyó los yacimientos no convencionales entre sus prioridades.





