Los captores de Diana Ospina la encerraron en una casa del sector Juan Rey, en Bogotá, convencidos de que sus cuentas guardaban más de 1.200 millones de pesos. Se equivocaron: apenas le sacaron unos 40 millones, y esa ambición ahora les cuesta 28 años y seis meses tras las rejas.
Un despacho penal especializado impuso la pena a los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo, a quienes halló responsables de secuestro extorsivo y hurto calificado, en modalidad agravada. El juez, que se apoyó en las pruebas de la Fiscalía General de la Nación, también les fijó una multa de 4.374 salarios mínimos mensuales.
¿Cómo empezó todo? En la madrugada del 22 de febrero, la mujer salió de Theatron, un sitio de rumba en Chapinero, y como no consiguió servicio por aplicación detuvo un taxi en plena calle. Al volante iba Juan Pablo, alias Pablito. Cerca de la vivienda de la pasajera, el conductor frenó y les abrió las puertas a su hermano y a un tercer hombre.
“Los dos la sometieron mediante agresiones físicas y verbales, y se apoderaron de sus pertenencias”, detalló la Fiscalía en un comunicado.
Después vino un largo recorrido por la ciudad. La banda subió por la avenida Boyacá hasta la calle 170, en Suba, giró hacia Bosa para mover plata y vaciar cajeros en Santa Matilde, y luego cruzó por la avenida Primera de Mayo rumbo a San Cristóbal. Durante el cautiverio, los delincuentes golpearon e intimidaron a la víctima para arrancarle claves y obligarla a transferir dinero.
“El secuestro se realizó bajo la creencia de que la víctima tenía una suma de dinero mayor en sus cuentas”, dijo en marzo un vocero de la Policía Nacional.
Los secuestradores soltaron a Ospina el 23 de febrero cerca de la vía a Choachí, en Cundinamarca. Para despistar a los investigadores, cambiaban seguido de casa, borraron sus perfiles en redes y usaban líneas extranjeras.
Pablito incluso acudió con un abogado al Gaula para desviar el caso, pero los investigadores probaron que él escogió a la víctima y ejecutó el plan. Las autoridades capturaron a ambos en Bogotá y los dos aceptaron su responsabilidad.





