El presidente Abelardo de la Espriella puso la persecución a los corruptos al mismo nivel que la ofensiva contra los grupos armados, durante el acto de posesión del Contralor General de la República, Jorge Eliécer Laverde Vargas.
“Así como voy a combatir sin descanso a los terroristas que amenazan la seguridad nacional, también lucharé sin temor con los corruptos que han espoliado el dinero del pueblo colombiano”, afirmó el mandatario ante el nuevo jefe del ente de control.
El Jefe de Estado detalló una secuencia de acciones frente a quienes se apropien de recursos públicos. “Los voy a identificar donde sea que estén, los voy a individualizar, los voy a denunciar”, dijo, y agregó que actuará “dentro de mis competencias legales y constitucionales” hasta entregarlos “a la Administración de Justicia, como en derecho corresponde”.
De La Espriella insistió en que no dejará pasar los hechos que, según él, afectaron las finanzas del Estado. “No pasaré de largo frente al saqueo sufrido”, expresó.
El Presidente sostuvo que su compromiso como Jefe de Estado es que todos aquellos que hayan lesionado el patrimonio público respondan ante las autoridades, con la esperanza de que la justicia determine responsabilidades “sin dilaciones” e imponga “las más duras sanciones posibles”.
El anuncio se dio en el mismo discurso en el que el mandatario afirmó que durante la administración anterior el país padeció “un verdadero festín de la corrupción” y en el que le pidió al nuevo Contralor conformar un grupo élite dentro de la entidad para rastrear esos hechos.
La advertencia también cobijó a su propio equipo. “Funcionario del gobierno del Tigre que resulte envuelto en un escándalo, por pequeño que sea, para afuera y a responder”, señaló, antes de agregar: “Aquí yo no vine a tapar a nadie, que caiga quien tenga que caer, por más cercano que sea”.





