Menos de 24 horas después de asumir la Presidencia, Abelardo de la Espriella reportó su primer golpe en materia de seguridad: la captura de un cabecilla armado que llevaría cerca de dos décadas vinculado a estructuras ilegales en el sur de Colombia.
El detenido responde al nombre de Héctor Bastidas Bravo, conocido con los alias “Bonito” y “Boni”. Según el Ejército Nacional, ocupaba el segundo puesto de mando dentro de “Comandos de Frontera”, organización que integra el Grupo Armado Organizado Residual Estructura 48, ligado a la Segunda Marquetalia.
Unidades del Gaula Militar del Meta ejecutaron la detención en zona rural del municipio de Guamal, luego de un trabajo de inteligencia que derivó en una orden judicial. La Fiscalía General de la Nación acompañó el procedimiento.
¿Qué tan grande era el radio de acción de “Bonito”? Las autoridades le atribuyen injerencia en veredas de Ipiales, Nariño, y de Valle del Guamuez, Putumayo, además de sectores fronterizos con Ecuador, entre ellos las parroquias de Santa Rosa de Sucumbíos, San Martín y Villa Hermosa-Lago Agrio.
Las pesquisas oficiales ubican a Comandos de Frontera dentro de la disidencia que se autodenomina Coordinadora Nacional Ejército Nacional Bolivariano. El narcotráfico funcionaría como su principal fuente de recursos, con nexos hacia organizaciones de crimen transnacional asentadas en Ecuador y Perú.
De la Espriella confirmó la operación a través de su cuenta en X y aprovechó el mensaje para lanzar una advertencia a los grupos armados. “Esta captura, realizada por orden judicial y gracias al trabajo de inteligencia, demuestra que la Fuerza Pública está actuando para recuperar la seguridad y la tranquilidad de los colombianos”, escribió el mandatario.
De acuerdo con fichas de inteligencia citadas por medios nacionales, Bastidas Bravo nació el 13 de mayo de 1975 y habría permanecido vinculado a organizaciones armadas ilegales durante cerca de 20 años, primero como fundador de un grupo delictivo en Putumayo y luego como segundo al mando de la estructura que hoy enfrenta a la justicia.
El Gobierno entrante presenta esta captura como el primer resultado concreto de su promesa de campaña de fortalecer la seguridad en las zonas más golpeadas por el conflicto armado.





