En medio de la emergencia energética que enfrenta Colombia por el fenómeno del Niño, el ministro de Energía, Edwin Palma, lanzó una advertencia a quienes no reduzcan su consumo eléctrico: pagarán más por cada kilovatio adicional que gasten.
La medida hace parte de un esquema de doble vía que el Gobierno pondrá en marcha para enfrentar la crisis. Por un lado, habrá recompensas para los hogares y empresas que demuestren ahorro en su factura. Por el otro, quienes mantengan o aumenten su consumo habitual recibirán un cobro mayor, proporcional a su gasto.
Palma fue enfático en señalar que este tipo de comportamientos no solo agravan la situación del sistema eléctrico nacional, sino que van en contravía del principio de solidaridad que el Gobierno considera indispensable para superar la emergencia. Para el ministro, el derroche en tiempos de crisis es una expresión del individualismo que, según él, instaló el modelo neoliberal como patrón cultural en el país.
El funcionario dejó claro que nadie puede esperar salir de una crisis colectiva actuando de forma aislada. La escasez de agua en los embalses, agravada por las altas temperaturas y la reducción de lluvias, obliga a que cada ciudadano asuma su parte de responsabilidad.






