La Defensoría del Pueblo emitió este jueves un pronunciamiento urgente ante los graves hechos violentos registrados en el municipio de Silvia, Cauca, que habrían dejado víctimas fatales, personas indígenas heridas y otras retenidas, en el marco de un conflicto territorial entre integrantes del Resguardo Indígena de Guambía del Pueblo Misak y del Resguardo Pitayó del Pueblo Nasa.
El organismo de derechos humanos hizo un llamado directo a ambas comunidades para que cesen las confrontaciones. Según la Defensoría, las diferencias entre los dos pueblos deben resolverse a través del diálogo y los mecanismos propios de concertación indígena, y no mediante enfrentamientos entre comuneros.
La entidad también informó que participa activamente en una Comisión Humanitaria dispuesta a ingresar a la zona para atender a los heridos y proceder con el levantamiento de los cuerpos, para lo cual solicitó la colaboración de las autoridades y líderes de ambos pueblos.
Aunque reconoció la disposición del Gobierno Nacional para responder a la crisis ese mismo día, la Defensoría fue más allá y exigió que la Agencia Nacional de Tierras y el Ministerio del Interior avancen en el cumplimiento de los compromisos adquiridos con el Pueblo Misak y el Pueblo Nasa en reuniones previas celebradas tanto en Bogotá como en Silvia, Cauca.
El organismo también reiteró su disposición para acompañar y mediar, junto con las comunidades indígenas y el Gobierno Nacional, en la búsqueda de soluciones concertadas al conflicto territorial que desencadenó los hechos.
Los antecedentes son claros: días antes de los enfrentamientos, el pueblo Misak había adelantado una movilización en Bogotá para exigir atención gubernamental sobre estas mismas conflictividades territoriales, sin obtener respuesta suficiente.









