La velocidad excesiva encabeza los factores de riesgo que marcan la accidentalidad vial en Montería durante 2026, según la Secretaría de Tránsito municipal.
A esa causa se suman la conducción bajo efectos del alcohol o sustancias psicoactivas y la distracción al volante, tres conductas que la secretaria María Fernanda López identificó como las más frecuentes en los siniestros registrados en la capital cordobesa.
“Nosotros compartimos el espacio vial con otros actores viales, con ciclistas, con motociclistas, con conductores de automóviles, con conductores de vehículos pesados que entre otras cosas tienen zonas ciegas”, advirtió la funcionaria.
Las vías urbanas, precisó, están diseñadas para movilizar personas, no para circular a alta velocidad. Un factor menos visible también preocupa a la Secretaría: el estrés y la angustia emocional detrás del volante.
López citó testimonios de conductores que relataron haber omitido señales de pare o semáforos sin advertirlo porque “iba muy preocupado, iba estresado”. Esa distracción cognitiva, aunque involuntaria, genera consecuencias idénticas a las de cualquier otra infracción deliberada.
A los factores humanos se agregan condiciones externas: lluvia, neblina, sol intenso, animales en la vía e infraestructura deteriorada con baches y curvas pronunciadas.
La confluencia de estos elementos, explicó López, convierte cada desplazamiento en un escenario de riesgo compartido donde ningún actor vial está exento.
La Secretaría de Tránsito mantiene monitoreo diario de la siniestralidad y activa operativos en los puntos críticos del mapa de calor que maneja el despacho, con el objetivo de que Montería alcance la visión cero: ningún fallecido en sus vías.









