Más de 40 trabajadores sindicalizados de la Fiduprevisora recibieron mensajes de amenaza desde un número desconocido que portaba insignias del Ejército de Liberación Nacional (ELN), pocas horas después de que datos personales suyos fueran filtrados de un expediente en trámite ante el Ministerio del Trabajo. En esas comunicaciones, los empleados fueron declarados objetivo militar.
El sindicato SINTRAFIDUCIARIOS confirmó que la información comprometida hacía parte de un proceso administrativo que, por mandato de la Ley 1581 de 2012 sobre protección de datos personales, debía estar amparado por estrictas medidas de reserva. La proximidad temporal entre la filtración y la aparición de los mensajes elevó la alarma al interior de la organización laboral.
Ante la gravedad de los hechos, el sindicato presentó una solicitud formal ante el Ministerio del Trabajo y la propia Fiduprevisora S.A., exigiendo medidas de protección inmediatas para los trabajadores en riesgo. De manera paralela, se pidió la intervención de la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General, la Defensoría del Pueblo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Las autoridades colombianas aún no han verificado la autenticidad ni el origen real de los mensajes. La investigación mantiene abierta la hipótesis de que terceros hayan suplantado la imagen del ELN con el propósito de generar terror entre los empleados sindicalizados, sin descartar otras líneas de indagación.









