El interventor de la Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, expresó sorpresa y rechazo ante el comunicado del Instituto Nacional de Cancerología que anunció el cierre de servicios para pacientes nuevos de esa entidad, y denunció que la decisión se tomó sin ningún acercamiento previo con su despacho para buscar soluciones conjuntas.
Ospina, quien lleva apenas seis días en el cargo, cuestionó la forma en que el Instituto procedió: “Es raro, el Instituto Nacional de Cancerología sin conversar conmigo, llevo unos seis días en el cargo, coloca un comunicado público donde cierra los servicios a pacientes que demandan tratamiento para el cáncer, también a algunos que van a ser diagnosticados”.
El interventor reconoció las dificultades financieras que enfrentan los prestadores cuando no reciben pagos oportunos, pero señaló que las instituciones públicas tienen la obligación de buscar soluciones de manera colaborativa antes de tomar medidas que afecten directamente a los pacientes. “Las instituciones públicas deben complementarse en la búsqueda de soluciones y no instalar medios que les cierran los servicios a muchísimas personas que demandan nuestra atención”, afirmó.
Frente al impacto humano de la medida, Ospina fue directo: “¿Podrá alguien concebir las angustias de un paciente a quienes se le cierran los servicios poniéndole en peligro su vida? ¿Se sabrá de derechos que el ser derecho a la salud, que es el derecho a la vida, lo que se vulnera?”
El funcionario también descartó cualquier intención de dejar al Cancerología sin recursos: “Jamás pensaríamos dejarlos sin recursos, jamás me hubiese imaginado que hubiesen colocado un comunicado de prensa de esta magnitud vulnerando la confianza y vulnerando el derecho que tienen los pacientes a ser tratados dignamente”.
Ospina precisó que los pagos al Instituto Nacional de Cancerología están claramente planificados por parte de Nueva EPS.






