Una ofensiva armada de proporciones inéditas sacudió el suroccidente de Colombia. Las autoridades confirmaron al menos 32 acciones terroristas desplegadas de forma simultánea en los departamentos de Cauca, Valle del Cauca y Nariño, con un saldo devastador: 20 personas muertas, 48 heridas, cinco de ellas menores de edad, y dos integrantes de la Fuerza Pública lesionados.
El hecho más grave ocurrió en la vía Panamericana, sector El Túnel, en el municipio de Cajibío, Cauca. Una explosión en ese corredor vial cobró la vida de 20 personas 15 mujeres y 5 hombres e hirió a otras 48. La magnitud del ataque convirtió este punto en el epicentro de la tragedia.
La ofensiva incluyó un arsenal diverso de métodos. Grupos armados utilizaron artefactos explosivos, cilindros bomba, drones cargados con explosivos y bloqueos viales en municipios como Corinto, Miranda, El Tambo, Guachené, Patía y Silvia, todos en Cauca. En Nariño, los ataques se registraron en Taminango, Leiva y El Charco. En Valle del Cauca, Jamundí, Robles y Palmira fueron escenarios de hostigamientos y hallazgos de artefactos en instalaciones militares.
Entre los episodios más alarmantes figuran el ataque con dron al puesto de Policía de El Tambo, el intento frustrado de impactar el helipuerto militar de Popayán con un artefacto que no detonó, y la incineración de dos trenes cañeros en Miranda. En Corinto, una volqueta cargada con explosivos bloqueó una vía estratégica.
Las autoridades mantienen operativos desplegados en toda la zona ante el riesgo de nuevos ataques. El nivel de coordinación evidenciado en la ofensiva, que combina explosivos convencionales, tecnología de drones y bloqueos simultáneos en tres departamentos, representa uno de los episodios de violencia más graves registrados en el suroccidente colombiano en los últimos años.






