El suroccidente de Colombia padeció el sábado una ofensiva armada sin precedentes recientes. Al menos 18 acciones terroristas fueron registradas en Cauca, Valle del Cauca y Nariño, dejando un balance preliminar de 19 personas muertas y al menos 20 lesionados.
Las Fuerzas Militares atribuyen los hechos a las disidencias de las FARC bajo el mando de alias Iván Mordisco.
El hecho más grave ocurrió sobre la vía Panamericana, en el sector conocido como El Túnel, municipio de Cajibío. Un cilindro bomba cayó sobre un autobús y destruyó al menos otros 15 vehículos, abriendo un enorme cráter en la calzada.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó 14 personas muertas y más de 38 heridas, entre ellas cinco menores de edad.
El presidente Gustavo Petro calificó a los responsables como “terroristas, fascistas y narcotraficantes” y pidió la máxima persecución mundial contra el grupo.
Cauca fue el departamento más golpeado. En la madrugada, un artefacto explosivo fue detonado en la vía Panamericana, sector Pan de Azúcar, corregimiento de Mojarras, Mercaderes, dejando a un conductor gravemente herido y cinco pasajeros afectados, incluido un menor.
En El Tambo, el radar aéreo del Cerro Santana fue atacado con explosivos lanzados desde drones, dejándolo temporalmente fuera de operación y generando un vacío de información sobre aeronaves en la zona, según informó la Aeronáutica Civil.
En Valle del Cauca, se reportaron hostigamientos con fusil contra la subestación de Policía de Potrerito en Jamundí, ataques con ráfagas y drones explosivos contra la subestación de Robles, y el hallazgo de un artefacto explosivo en instalaciones militares de Palmira.
El comandante general de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López, señaló que en dos días se registraron 26 acciones terroristas en Cauca y Valle del Cauca, todas contra población civil. “Quiero decirlo: es una acción terrorista clara de las estructuras de Mordisco y de la Jaime Martínez contra la población civil”, afirmó tras un consejo de seguridad en Cali encabezado por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez.
El jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Miroslav Jenca, condenó los ataques y llamó a los grupos armados a cesar la violencia y respetar a la población civil. Las Fuerzas Militares y la Policía Nacional reforzaron operaciones en toda la zona, con sobrevuelos constantes sobre corredores viales críticos mientras continúa la verificación del consolidado oficial de víctimas.






