Cuatro frutas tropicales cultivadas en Córdoba concentran el mayor potencial para integrarse al mercado internacional de alimentos liofilizados: mango, piña, papaya y coco.
Así lo establece el boletín sectorial de ProMontería, agencia privada de promoción de inversión del departamento, que analiza las posibilidades de sofisticación agroindustrial del territorio a partir de tecnologías de conservación de alto valor agregado.
El departamento cuenta con 10.447 hectáreas sembradas en esos cuatro cultivos frutales, con una producción conjunta que supera las 128.053 toneladas anuales, según datos del Ministerio de Agricultura para 2025.
Esa base productiva le otorga a Córdoba una materia prima disponible, diversa y con demanda creciente en los mercados de snacks saludables, cereales, ingredientes funcionales y suplementos nutricionales.
El documento destaca que Córdoba ocupa el primer puesto nacional en producción de papaya y coco, y figura entre los principales productores de mango del país. En el caso del coco, el departamento concentra cerca del 32% de la oferta nacional, lo que representa una ventaja competitiva para desarrollar derivados procesados con proyección exportadora.
El mercado global de frutas liofilizadas alcanzó un valor de USD 4,85 mil millones en 2024 y las proyecciones apuntan a que llegará a USD 9,45 mil millones en 2034, con una tasa de crecimiento anual compuesta superior al 6,9%. Japón, Alemania, Estados Unidos, Corea del Sur y el Reino Unido encabezan la demanda de estos productos, mercados donde los consumidores priorizan alimentos naturales, prácticos y sin conservantes artificiales.
La liofilización permite extender la vida útil de las frutas sin refrigeración, facilitar su transporte y reducir pérdidas postcosecha, factores que abren la puerta a la comercialización internacional de una producción que hoy se destina mayoritariamente al consumo fresco o local.






