El presidente Gustavo Petro salió a responder con dureza la reciente decisión del Banco de la República de subir sus tasas de interés en 100 puntos básicos y fue directo, cada punto que sube el Banrep se traduce en dos puntos adicionales sobre la deuda del Estado, un costo que no asumen los bancos sino los colombianos a través de sus impuestos, con destino a las ganancias del sistema financiero nacional e internacional.
El mandatario explicó la mecánica detrás de esa afirmación. El Banco de la República no le presta directamente al gobierno, por lo que el Estado debe salir al mercado interno a vender títulos de deuda pública a tasas que siempre quedan por encima de la tasa del Banrep. Cuando esa tasa sube, el costo de financiarse también sube, y ese mayor gasto sale del presupuesto nacional, es decir, de los recursos que recauda el Estado vía impuestos.
Petro amplió la crítica hacia el funcionamiento del sistema financiero. Los bancos reciben el dinero del Banrep a la tasa oficial, pero se lo prestan al gobierno y a los particulares por encima de esa tasa. Al mismo tiempo, a los ahorradores les pagan por debajo. Esa diferencia, sostuvo el presidente, explica las enormes utilidades que registra el sector financiero en Colombia.
Para Petro, subir dos puntos la tasa de interés en el contexto actual no controla la inflación sino que encarece la deuda pública y frena el crecimiento. Su argumento es que en Colombia la inflación no la genera el exceso de demanda sino el precio de los alimentos, determinado por la oferta, no por el consumo.
Por eso, sostuvo que lo que había que hacer era bajar la tasa real de interés para estimular la producción, generar empleo y distribuir más riqueza hacia los sectores más pobres, una tesis que respaldó citando cifras de su gobierno y un reciente pronunciamiento del banco JP Morgan.






