Señalar al sindicato como aliado del uribismo no solo distorsiona la historia del movimiento obrero petrolero, sino que expone a sus líderes a riesgos de seguridad. “Nos pone en la mira de los violentos”, advirtió la organización en su pronunciamiento oficial.
El llamado de atención llegó luego de que Petro cuestionara públicamente una supuesta cercanía entre la USO y sectores del uribismo, en medio del debate sobre el rumbo de Ecopetrol y la salida del presidente de la empresa, Ricardo Roa.
El sindicato fue contundente al desmentir esa lectura. Recordó que durante el gobierno de Álvaro Uribe realizó huelgas precisamente para defender a Ecopetrol de intentos de privatización, y subrayó que “siempre ha enfrentado abiertamente al uribismo y sus políticas”. Para la USO, criticar la gestión actual de la empresa no equivale a alinearse con la oposición.
En ese mismo tono, el sindicato reconoció algo que el Gobierno prefiere evitar, Ecopetrol ha tenido malos manejos tanto en administraciones anteriores como en la actual. “No es la derecha la que genera la actual crisis”, afirmaron, señalando que fueron personas de la propia administración quienes denunciaron hechos que hoy investigan las autoridades. “Negar lo evidente no es correcto, no es ético ni objetivo”, apuntaron.
Más allá del cruce político, la USO dejó claro que su postura sobre Roa obedece a razones concretas, si la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) llegara a congelar activos de la compañía, el daño para Ecopetrol sería severo. “¿Por qué permitirlo si se puede evitar?”, preguntaron.
El sindicato cerró su pronunciamiento con un mensaje que mezcla firmeza y llamado al diálogo, “No somos sus enemigos de clase ni ustedes lo son para nosotros, somos compañeros”. Pero dejaron en claro que esa fraternidad no implica silencio ni subordinación política. Su prioridad, insistieron, es defender la empresa, la soberanía energética y los trabajadores del petróleo.






