El comandante de la Fuerza Aeroespacial, general Carlos Silva, expuso la situación del avión de ataque A-10 con serial 1018, que se cayó en Putumayo. Dijo que fue fabricado en 1983 e incorporado a su inventario en 2020, que conserva más de 20.000 horas de vida estructural útil, equivalentes a cuatro décadas adicionales de operación a un ritmo de 500 horas anuales.
Según explicó el oficial, la aeronave llegó al país piloteada por tripulación estadounidense y fue sometida de inmediato a una inspección de mantenimiento mayor —conocida como PDM, por sus siglas en inglés— que duró entre uno y año y medio. Durante ese proceso, el avión fue completamente desarmado y se reemplazaron los componentes que habían cumplido su vida útil. El costo de esa intervención ascendió a tres millones de dólares, sufragados íntegramente con recursos de la Fuerza Aeroespacial.
Tras superar esa revisión profunda, el A-10 entró en operaciones regulares. Entre 2021 y 2024 acumuló 345 horas de vuelo, cifra que se elevó a 537 en 2025 y que en lo corrido de 2026 ya suma 155 horas, lo que refleja una intensificación progresiva de su empleo operacional.
El general Silva indicó que la Fuerza cuenta actualmente con tres aeronaves de este tipo en servicio activo, cada una con capacidad para completar alrededor de 500 horas de vuelo al año. Con base en ese parámetro, el serial 1018 tendría autonomía técnica para operar hasta aproximadamente el año 2064, siempre que se cumplan los ciclos de mantenimiento programado establecidos por el fabricante.






