La Defensoría del Pueblo emitió la Alerta Temprana de Inminencia 006 de 2026 para cuatro municipios del nororiente colombiano ante la grave escalada de violencia en la subregión Catatumbo y el sur del Cesar, advirtiendo un riesgo inminente para las comunidades de Ocaña y Ábrego, en Norte de Santander, y Río de Oro y González, en Cesar.
La alerta, fundamentada en análisis de campo del Sistema de Alertas Tempranas, identifica tres dinámicas que amenazan a la población civil. La primera es la posible alianza entre el Frente 33 de las disidencias y la estructura criminal Pelusos para realizar incursiones territoriales en medio del recrudecimiento del conflicto con el ELN. La segunda es la expansión de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada hacia el sur del Cesar y Ocaña, buscando controlar corredores estratégicos como la Ruta del Sol y economías ilícitas como el narcotráfico y la minería ilegal. La tercera advierte sobre la posible urbanización del conflicto entre las ACSN y el Ejército Gaitanista de Colombia en el corregimiento Agua de La Virgen, zona limítrofe entre Ocaña y Río de Oro.
La Defensoría documentó además graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario, incluyendo el uso de drones con explosivos en Ocaña, vehículos bomba contra el Batallón de Infantería 15 y campos minados en vías nacionales. Los grupos armados ejercen gobernanza ilegal sobre la población mediante retenes, requisas y normas de conducta impuestas a la fuerza.
Las poblaciones más vulnerables son niños, niñas y adolescentes expuestos al reclutamiento forzado, mujeres lideresas víctimas de amenazas digitales, comerciantes y transportadores sometidos a extorsión, y firmantes del Acuerdo de Paz. Solo en los primeros meses de 2025, Ocaña atendió a 18.538 personas desplazadas provenientes del Catatumbo.
La Defensoría formuló 14 recomendaciones urgentes a ministerios, fiscalía, gobernaciones y alcaldías para proteger a la población civil.





