El escándalo que estalló el domingo 8 de marzo en Córdoba tiene un dato clave que solo ahora se aclara, el hombre al que el ministro Armando Benedetti señaló de pedir 100 millones de pesos a una candidata al Senado a cambio de mil votos no es registrador, como en su momento lo indicó el jefe de la cartera del Interior.
Así lo reveló este martes la unidad investigativa de el diario El Tiempo, que precisó que el señalado fue contratado como supernumerario de la Registraduría Nacional entre el 3 y el 12 de marzo, dentro del personal de logística que la entidad vincula temporalmente en todo el país para atender las jornadas electorales.
La candidata a quien le habrían exigido el dinero es Ana Cristina Muñoz, del Frente Amplio Unitario, quien buscaba una curul en el Senado por Córdoba.
Muñoz aseguró al mismo medio que ya fue contactada por el CTI de la Fiscalía y que presentó dos denuncias formales. “Yo tengo una grabación y fotos de las reuniones en las que me citó para pedirme plata a cambio de votos”, declaró.
La excandidata también advirtió que, después de hacer pública la denuncia ese mismo 8 de marzo, los votos prometidos nunca aparecieron en el conteo. El caso ya quedó registrado en el Sistema Penal de la Fiscalía bajo el delito de tráfico de votos.
Benedetti había prendido las alarmas desde sus redes sociales el día de las elecciones, asegurando que tenía pruebas en audio. “Hay un hecho bastante grave y determinante que marca de forma sombría, fea y oscura el día de las elecciones”, escribió el ministro, prometiendo entregar las grabaciones a la Fiscalía.
El hombre permanece identificado por las autoridades. La investigación sigue su curso.





