La Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, advirtió que la crisis provocada por la ola invernal en Córdoba aún no concluye y aseguró que la fase de recuperación resultará tan determinante como la atención inicial brindada a los damnificados.
Durante su visita al departamento, la funcionaria sostuvo que, aunque el momento más crítico ya pasó, miles de familias continúan en albergues y enfrentan pérdidas en vivienda, producción agrícola, empleo y acceso a servicios básicos. “La emergencia no ha terminado”, afirmó, al recalcar que las afectaciones persistirán en el mediano plazo.
Marín señaló que la capacidad institucional de varios municipios, especialmente los de categoría 6 en el sur del departamento, resultó superada por la magnitud de las lluvias. Por ello, pidió al Gobierno Nacional fortalecer su intervención para respaldar a las autoridades locales y departamentales.
La Defensoría del Pueblo ha realizado misiones de verificación en terreno, con énfasis en zonas rurales donde la ayuda humanitaria tarda más en llegar. Además, participa en espacios interinstitucionales y en el Puesto de Mando Unificado para formular recomendaciones orientadas a proteger derechos fundamentales.
Entre las principales preocupaciones, la entidad destacó la necesidad de caracterizar adecuadamente a la población afectada, identificar víctimas del conflicto armado, personas migrantes y ciudadanos con discapacidad, y diseñar respuestas diferenciales.
También alertó sobre el riesgo de promover retornos apresurados a sectores propensos a nuevas inundaciones. Según la Defensora, permitir que las familias regresen sin una planificación adecuada podría exponerlas nuevamente a desastres.
La Defensoría insistió en que la recuperación debe incluir medidas de seguridad alimentaria, restablecimiento de medios de vida y decisiones responsables sobre reubicaciones, con el fin de evitar que la crisis se repita en próximas temporadas de lluvias.





