La Gobernación de Córdoba y el Ministerio de Vivienda iniciaron un proceso de evaluación cualitativa para determinar el estado real de las viviendas en los 25 municipios impactados por las inundaciones.
Este ejercicio técnico busca ir más allá de los números, analizando cada caso específico para establecer cuáles inmuebles realmente requieren atención inmediata. Estimaciones iniciales dan cuenta de al menos 20 mil viviendas afectadas y 3 mil de ellas en perdida total.
Durante una mesa de trabajo realizada en la sede de Uniremington, con participación de 13 municipios y representantes de Minvivienda, se definió esta línea de acción como prioritaria.
Francisco Bohórquez, director técnico de vivienda de la Gobernación, explicó la relevancia de este diagnóstico: “Hoy tenemos números, pero debemos mirar la realidad de cada afectación. Muchas viviendas que hoy aparecen como no habitables podrían cambiar su condición cuando bajen los niveles del agua; haremos un ejercicio técnico para garantizar que la atención sea la correcta”.
Los equipos conjuntos de ambas entidades ya recorrieron el territorio durante el fin de semana anterior, evaluando directamente con las familias damnificadas las afectaciones en sus hogares. Esta aproximación permite identificar no solo daños estructurales, sino también las condiciones reales de cada vivienda bajo las circunstancias actuales.
El propósito es evitar decisiones precipitadas que clasifiquen como inhabitable una vivienda que podría recuperarse una vez desaparezca el agua, optimizando así los recursos disponibles para la atención.
La evaluación también considerará la disponibilidad de suelos para nuevas construcciones, factor determinante en aquellos casos donde la restitución no sea posible.




