Experto plantea hoja de ruta para reducir la informalidad que supera el 60 % del empleo en Montería

Aunque el desempleo bajó a un dígito, el 85 % del empleo en micronegocios sigue siendo informal, según análisis con base en cifras del DANE.
3 meses atrás
Boris Zapata Romero, consultor en Competitividad.

La informalidad laboral continúa siendo el principal reto del mercado de trabajo en Montería y el departamento de Córdoba, pese a la mejora sostenida en las cifras de ocupación.

De acuerdo con datos del DANE, la informalidad supera actualmente el 62 %, ubicándose 7,6 puntos porcentuales por encima del promedio nacional, una brecha que limita la competitividad regional.

El consultor en competitividad Boris Zapata Romero explicó que el fenómeno responde a la forma en que se está generando el empleo. Según el análisis de las estadísticas oficiales, el 85 % de los puestos creados por micronegocios y microempresas no se formalizan, lo que evidencia que la reducción del desempleo no se traduce necesariamente en trabajos estables ni con protección social.

Zapata señaló que esta realidad exige cambiar el enfoque de intervención. En lugar de abordar la informalidad desde el control, propuso convertirla en un objetivo de política pública productiva, apoyada en información constante y decisiones basadas en evidencia.

En ese sentido, planteó la creación de un observatorio departamental y municipal del empleo, que permita contar con datos propios y actualizados y no depender únicamente de mediciones anuales.

Entre las acciones concretas, el experto destacó la necesidad de reducir los costos de formalización, tanto tributarios como administrativos. Valoró los ajustes realizados por la Alcaldía de Montería al estatuto tributario y sugirió replicar estas medidas en otros municipios del departamento para disminuir las barreras que enfrentan los pequeños empresarios.

Otro componente clave consiste en llevar la institucionalidad al territorio. Zapata propuso brigadas de formalización con participación de la Cámara de Comercio, la DIAN y las alcaldías, que permitan tramitar registros y documentos en los municipios, evitando desplazamientos que encarecen el proceso para los emprendedores.

Finalmente, planteó incentivos directos: acceso a crédito con tasas preferenciales y programas de capitalización condicionados a la formalidad. Según el consultor, solo cuando la formalización represente una ventaja tangible será posible transformar el rebusque en empleo formal y sostenible, y reducir una informalidad que hoy concentra a más de dos tercios de la fuerza laboral en Montería y Córdoba.