El ministro del Interior, Armando Benedetti Villaneda, insistió en que el salario mínimo colombiano debe aumentar en dos dígitos para 2026, superando el 10%, en declaraciones que contrastan con la reserva mantenida por el titular de la cartera de Trabajo, Antonio Sanguino.
“Yo creo que el salario mínimo debe estar en dos dígitos“, afirmó el funcionario, quien reconoció que su opinión difiere de la línea oficial del Gobierno Nacional. Benedetti Villaneda justificó su postura comparando la situación colombiana con otros países latinoamericanos: mientras en Costa Rica el salario supera los 780 dólares, en Colombia apenas alcanza 323 dólares.
El jefe de la cartera política argumentó que incrementar los ingresos de los trabajadores genera mayor productividad económica, contrario a las advertencias empresariales sobre posibles efectos negativos en el empleo. Esta posición choca frontalmente con la propuesta del 6% y 7% presentada por los gremios empresariales.
Antonio Sanguino, ministro del Trabajo, ha evitado revelar públicamente la cifra que el ejecutivo lleva a la mesa de negociación, manteniendo una estrategia de discreción en el proceso.
Benedetti ya había sugerido anteriormente que el salario alcanzara el millón 800 mil pesos, convirtiéndose en uno de los primeros funcionarios en pronunciarse sobre montos específicos.
La mesa de concertación salarial inició sesiones el 1 de diciembre con una notable ausencia: la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) decidió retirarse, argumentando que el Gobierno Nacional había adoptado una decisión unilateral antes de comenzar las deliberaciones.
El ministro del Interior manifestó su cercanía histórica con los trabajadores y ratificó que los aumentos salariales robustos benefician la economía nacional, citando experiencias regionales donde incrementos significativos no dispararon el desempleo.





