El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, cuestionó públicamente el reciente pronunciamiento del presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, y su decisión de no asistir a la mesa de negociación del salario mínimo para 2026.
Según Sanguino, la ausencia del dirigente gremial desconoce la responsabilidad que tienen los representantes empresariales dentro de la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, instalada oficialmente esta semana.
El ministro afirmó que las declaraciones de Cabal no solo “desconocen la seriedad del proceso”, sino que también afectan a los trabajadores cuyos ingresos dependen directamente de las decisiones alcanzadas en este espacio tripartito.
Sanguino señaló que los comerciantes que Cabal dice representar, entre ellos tenderos y propietarios de pequeños supermercados de barrio, deberían sentirse inconformes con la negativa de su dirigente a participar en la discusión, calificando su actitud como la de “un opositor político y no la de un líder gremial”.
Mientras Fenalco se aparta de la mesa, otros gremios como la ANDI, la SAC y Asobancaria sí acudieron al llamado del Gobierno, lo que permitió avanzar en la revisión de variables económicas como inflación, productividad y proyecciones fiscales.





