El trámite de la reforma tributaria en el Congreso sufrió un nuevo aplazamiento luego de que la sesión conjunta de las Comisiones Económicas no pudiera avanzar en la discusión del proyecto.
La jornada, citada para la 1:30 p. m., estuvo marcada por la dificultad para reunir el número mínimo de parlamentarios requerido para tomar decisiones.
Durante más de 40 minutos, los secretarios de las cuatro comisiones llamaron lista de manera reiterada con el objetivo de conformar el quórum decisorio.
El presidente de la sesión, Wilmer Castellanos, hizo seguimiento a las ausencias mientras se desarrollaba el proceso de verificación.
Varios congresistas atribuyeron la baja asistencia a inconvenientes con los itinerarios de vuelos, dado que muchos legisladores regresaban ese día de sus territorios.
Cuando finalmente se logró reunir el quórum, la situación no mejoró. Diversos parlamentarios pidieron levantar la sesión para poder asistir a las plenarias de Senado y Cámara que se desarrollaban de manera simultánea. De esta forma, la discusión del proyecto quedó suspendida sin que se registraran avances sustanciales.
La mesa directiva confirmó que, pese a los tropiezos, el proyecto fue anunciado en la plenaria de la Cámara de Representantes. Sin embargo, el senador Carlos Meisel expresó sus reparos frente a la validez de ese anuncio.
“Anunciaron el problema tramitario sin acatar la orden de verificar el quórum. Es decir, anunciaron un proyecto de ley común, que exige el trámite legislativo, sin acatar la moción de orden que estábamos pidiendo muchos sobre la verificación del quórum en las cuatro comisiones”, señaló el congresista.
La expectativa ahora se centra en los próximos días, cuando se espera retomar el debate una vez se resuelvan los asuntos relacionados con la asistencia de los legisladores y los aspectos administrativos del trámite.







