El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indultará este martes en la Casa Blanca a los pavos Gobble y Waddle, cumpliendo con la tradición de salvar a dos ejemplares de terminar en el horno para la cena de Acción de Gracias.
La Federación Nacional del Pavo presentó este lunes a las aves en el lujoso Hotel Willard, a unos pasos de la Casa Blanca, donde pasarán la noche en una elegante suite antes de recibir el perdón presidencial.
Gobble (“engullir” en inglés) y Waddle (“pavonearse”) nacieron en julio en una granja de Carolina del Norte y pesan 52 y 50 libras (24 y 23 kilos) respectivamente.
Como marca la tradición, uno se convertirá en el pavo nacional de Acción de Gracias, festividad que se celebra el próximo jueves, y el otro será el suplente, aunque ambos serán indultados el martes.
“Los pavos presidenciales simbolizan la gratitud, el trabajo duro y la conexión de la granja y las familias estadounidenses”, dijo Leslee Oden, presidenta de la Federación Nacional del Pavo, ante varias familias con niños invitados a la presentación.
Tras recibir el indulto de Trump en una de las ceremonias más pintorescas de la Casa Blanca, ambos pavos regresarán a su estado natal, donde pasarán el resto de sus vidas bajo el cuidado de la Universidad Estatal de Carolina del Norte.
Los nombres fueron elegidos a través de una encuesta en redes sociales que impulsó la primera dama Melania Trump, entre las que también figuraban las opciones de Acorn y Squash (tipos de calabaza), Sugar (azúcar) y Spice (especia), y Pumpkin (calabaza) y Pie (tarta).
La tradición tiene varias décadas de historia, pero fue George H.W. Bush (1989-1993) quien decidió perdonar a un pavo que le regaló la Federación en 1989, estableciendo el precedente para los mandatarios posteriores.






