El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ordenó una investigación rigurosa tras el informe de Noticias Caracol que reveló archivos de alias” Calarcá” donde se señalan supuestos nexos de disidencias de las FARC con el general Juan Miguel Huertas y Wilmer Mejía, alto funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
“He tomado atenta nota del delicado informe y quiero reiterar que el Gobierno Nacional, el Ministerio de Defensa y la Fuerza Pública mantienen un compromiso absoluto con la transparencia, la legalidad y el cumplimiento de la Constitución”, afirmó el ministro.
Sánchez ordenó adelantar la investigación según las competencias del MinDefensa y la Fuerza Pública, en colaboración con la comunidad de inteligencia. Además, dispuso todo lo que requiera la Fiscalía General para acelerar la investigación que adelanta.
“Ningún acto de ilegalidad será tolerado dentro de la Fuerza Pública, ni tampoco en las entidades adscritas al sector Defensa, ni por retirados de la Fuerza Pública, ni por funcionarios públicos o particulares”, enfatizó el funcionario.
Los documentos revelados señalan al general Huertas, actualmente jefe del Comando de Personal del Ejército, de tener supuestos negocios para crear una empresa de seguridad como fachada para disidentes. La propuesta permitiría a miembros de disidencias moverse en vehículos blindados y portar armamento legalmente bajo un modelo económico “50/50”.
Respecto a Wilmer Mejía, considerado por fuentes como “el verdadero poder en la DNI”, un testigo disidente afirmó que es apodado ‘el Chulo’ y supuestamente acerca organizaciones criminales con integrantes de la Fuerza Pública.
Ambos funcionarios negaron las acusaciones. El general Huertas manifestó que nunca se ha reunido con disidentes y que “lo que quieren es hacerme un montaje”. Mejía afirmó no haber viajado a Venezuela ni sostenido reuniones con jefes disidentes.
El ministro Sánchez fue enfático: “La cooperación con criminales es una línea roja que jamás se cruzará, y quien se aparte del deber constitucional será investigado con la máxima celeridad y rigor”.
Sánchez reiteró que alias “Calarcá” y “Mordisco” “son criminales” según órdenes de captura, y aunque Calarcá tenga suspensión en diálogos, “ello no constituye un salvoconducto para delinquir”.





