La explotación de minas y canteras en Córdoba experimentó una contracción del 8,4% durante 2024, quebrando una tendencia alcista que se mantenía desde 2019, revelan las cifras preliminares del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
El sector extractivo, que aporta el 3,7% al Producto Interno Bruto departamental con 1.148 miles de millones de pesos, atraviesa su peor momento desde la pandemia. Esta caída contrasta dramáticamente con el crecimiento del 5,6% registrado en 2023.
Los datos oficiales muestran que entre 2019 y 2023, la minería cordobesa exhibió expansiones notables: 26,1% en 2019, 19,7% en 2020, y cifras positivas en años posteriores. Sin embargo, el comportamiento actual evidencia una reversión abrupta.
Montelíbano, municipio que concentra el 12,7% del valor agregado departamental, depende significativamente de la actividad minera. Esta localidad se posiciona como la segunda más productiva del territorio cordobés, solo superada por la capital.
Mientras la minería retrocede, otras actividades económicas presentan resultados mixtos. La agricultura, ganadería y pesca lideran el crecimiento con 5,6%, seguidas por las actividades artísticas y recreativas que alcanzaron 7,8%. La manufactura también exhibe números rojos con una reducción del 0,6%.
El desempeño general de Córdoba en 2024 fue del 1,9%, ligeramente superior al 1,6% nacional. No obstante, el retroceso minero plantea interrogantes sobre la diversificación productiva regional, especialmente en municipios donde la extracción constituye el motor económico principal.
La administración pública, educación y salud mantienen su predominio con el 25,6% del PIB departamental, consolidándose como el pilar económico más relevante del territorio.







