El ministro del Interior, Armando Benedetti, afirmó este martes que la reunión entre el presidente Gustavo Petro y los miembros de la Comisión Séptima del Senado para discutir la reforma a la salud “nunca fue concretada”. El funcionario calificó el encuentro como “un rumor”, pese a que los legisladores recibieron una carta formal de invitación.
La misiva llegó firmada por Angie Rodríguez, directora del Dapre y secretaria general, convocando a los 14 senadores de la célula legislativa a un espacio de diálogo en Casa de Nariño. Sin embargo, ocho de ellos declinaron la invitación, lo que derivó en la cancelación del encuentro y en un nuevo día perdido para el proyecto que cursa su tercer debate.
Benedetti arremetió contra los congresistas tras el estancamiento de la discusión. El ministro los acusó de “mamar gallo, dilatar y buscar excusas” para no aprobar la iniciativa del gobierno. Sus declaraciones reflejan la tensión creciente entre el Ejecutivo y el Legislativo por el trámite de esta reforma.
La jornada del martes en la Comisión Séptima transcurrió sin votaciones ni avances sustanciales. Los senadores estaban citados para pronunciarse sobre la ponencia de archivo presentada por el Centro Democrático, pero el debate giró en torno a la polémica invitación presidencial.
El Partido Conservador encabezó el rechazo argumentando que el proyecto carece de fuentes claras de financiación y genera un gasto presupuestal excesivo. Los senadores del Centro Democrático Honorio Miguel Henríquez y Josué Alirio Barrera también dijeron no. Cambio Radical, el Partido Liberal, Mira y Colombia Justa y Libres completaron la lista de colectividades que declinaron asistir.
El presidente Petro también se pronunció en redes sociales negando haber solicitado la reunión. “Yo no he pedido reunirme con la Comisión Séptima del Senado, sus mayorías ya demostraron lo que son”, escribió el mandatario en su cuenta de X.
Las declaraciones de Benedetti profundizan el distanciamiento entre el gobierno y los legisladores que cuestionan la viabilidad de la reforma a la salud 2.0, cuyo futuro en el Congreso luce cada vez más incierto





