La Casa Blanca calificó como “infundada y reprehensible” la declaración del presidente Gustavo Petro sobre el bombardeo de una lancha que supuestamente transportaba ciudadanos colombianos, y le exigió retractarse públicamente de sus señalamientos.
La administración estadounidense respondió así a las denuncias de Petro, quien ante gobiernos europeos afirmó que “indicios muestran que la última lancha bombardeada era colombiana con ciudadanos colombianos en su interior”, en el marco de operaciones militares de Estados Unidos en el Mar Caribe.
En su comunicado, la Casa Blanca enfatizó que las tensiones no son con el pueblo colombiano sino específicamente con “el actual gobierno”, marcando una clara distinción entre la ciudadanía y la administración Petro. Además, reiteró que Colombia continúa siendo un socio “esencial y estratégico” para Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses manifestaron su compromiso de mantener la cooperación bilateral en diversos temas de interés mutuo, a pesar de las diferencias con el ejecutivo colombiano. Este pronunciamiento busca desescalar la tensión diplomática mientras mantiene una postura crítica frente a las declaraciones presidenciales.
ha cuestionado públicamente las operaciones militares estadounidenses en el Caribe, asegurando que “no hay una guerra contra el contrabando, hay es una guerra por el petróleo”.
Hasta el momento, el presidente colombiano no ha respondido a la solicitud de retractación formulada por Washington.





