En una alocución presidencial realizada la noche del martes 2 de septiembre, el presidente Gustavo Petro explicó los alcances de la nueva reforma tributaria que su gobierno radicó en el Congreso de la República. El mandatario insistió en que la propuesta no afectará a la mayoría de los colombianos, sino que busca gravar a quienes concentran mayores recursos y evaden sus responsabilidades fiscales.
Petro aseguró que el proyecto está orientado a corregir inequidades históricas en el sistema tributario. “La secretaria de un banquero paga más impuestos que el banquero, y eso no puede ser así”, afirmó, al señalar que el peso de la carga fiscal recae injustamente sobre los trabajadores de menores ingresos. En ese sentido, sostuvo que las medidas apuntan a quienes trasladan capital a paraísos fiscales y a sectores de altos ingresos que, según él, “han vivido deliciosísimo de gorra”.
El jefe de Estado también se refirió a los impuestos sobre los combustibles y los vehículos de alto cilindraje. “Cuando decimos que ponemos impuesto a la gasolina, hay que entender que el pobre no usa casi gasolina. El que más gasta en ese rubro es el que tiene carro de cuatro puertas”, explicó, dejando claro que la intención es afectar a quienes consumen más y no a los hogares de bajos recursos.
En su intervención, Petro advirtió al Congreso sobre las consecuencias de hundir la reforma: “Si no se aprueba, no quedará más recurso que la gasolina para cubrir el subsidio de 70 billones, que es la verdadera causa del déficit”. Además, criticó decisiones anteriores de la Corte Constitucional y del legislativo que, a su juicio, favorecieron a grandes empresas de hidrocarburos y dificultaron la financiación de programas sociales de su gobierno.
Horas antes de su discurso, el mandatario había anticipado en su cuenta de X que era falso que la mayoría de los colombianos fueran a ser afectados con la iniciativa. “En su mayor parte serán impuestos a los ricos, que no pagan en Colombia”, escribió.





